jueves, 5 de enero de 2012

“La expresión de los alumnos de secundaria”

Durante, la educación básica es importante que los alumnos se apropien de diversas herramientas que permitan obtener un mejor desenvolvimiento en  situaciones tanto laborales, académicas y personales. Por ello, los individuos cuando asisten a una estancia educativa, adquieren habilidades, destrezas y conocimientos importantes para contribuir a su formación educativa. Ciertamente, la labor que ofrece  el docente es importante, ayuda a contribuir información y formación al alumno, pretendiendo una educación basada en la igualdad de oportunidades que permitan un desarrollo  armónico e integral en la sociedad.
Por lo tanto, la expresión oral y escrita que desarrolla el alumno de secundaria amplia la capacidad de adquirir y desarrollar conocimientos. Por ello, la comunicación implica utilizar una herramienta necesaria llamada “Discurso” que permite expresar ideas en una forma oral, escrita y paralingüística. Es decir, el discurso tiene una relación de pensamiento, memoria y palabra, que son útiles para elaborar un argumento en cualquier situación, en donde los alumnos puedan establecer un diálogo con un lenguaje vernáculo o neutro, “dependen del contexto: por ejemplo, pueden depender de los objetivos, intereses, metas, expectativas u otras representaciones mentales de los usuarios del lenguaje” (Van Dijk, 2000, 43). Los docentes deben  ayudar a los adolescentes a mejorar su expresión y a desarrollar una competencia lingüística, donde el individuo adapte su habla al contexto donde se encuentre. “No sólo las características del contexto influyen sobre el discurso; lo inverso también es cierto: el discurso puede asimismo definir o modificar las características del contexto” (Van Dijk, 2000, 45), es decir, el discurso se adapta según el contexto en el que se encuentre la persona.
Posteriormente, las prácticas que realice en el mes de octubre los días 17 al 21 fue en la Escuela Secundaria General “José María Nova de González”, donde me asignaron el 1 año grupo “A” y consta de 39 alumnos. Durante, mi estancia en la secundaria indague sobre el análisis del discurso, a través de charlas y al observar diversos cuadernos de los alumnos para saber el  qué, dónde y cómo de la expresión oral, la escritura, la lectura y la audición de la expresión oral, en el contexto académico y saber cómo ayuda el docente. 
La expresión oral, la audición de la expresión oral, leer y escribir son actividades cotidianas. Por lo tanto, los estudiantes cuando asisten a la secundaria practican estas herramientas y de ellas depende su organización y desarrollo en su formación. Rápidamente, los docentes conocen sus inquietudes, intereses, necesidades y opiniones de los alumnos. En consecuencia, son habilidades que permiten la expresión y desarrollo de conocimientos, habilidades, valores y actitudes, que contribuyen el aprendizaje del alumno.
La escuela debe cultivar en los estudiantes cuatro habilidades lingüísticas que son hablar, escuchar, leer y escribir, cuya finalidad es  que el educando se integre, plenamente y sin dificultades, en contextos socioculturales inmediatos y futuros. Por ello, la comunicación se trasmite a través del lenguaje, pensamientos, experiencias y sentimientos, que a su vez constituye un importante factor para el desarrollo de la personalidad del individuo y de la sociedad. Ciertamente, el proceso de comunicación humana se realiza por medio de textos orales y escritos, de allí inicia un proceso para comunicarse de manera más efectivo, adecuada codificación o producción de la información y comprensión, de tal forma, ayudará a la formulación de diálogos.
Escuchar, hablar, leer y escribir, son habilidades comunicativas fundamentales para poseer una competencia comunicativa eficiente. Los docentes deben de analizar los procesos de enseñanza-aprendizaje de tal forma que el alumno obtenga  habilidades y destrezas que le permitan ser competente en varios ambientes. Por lo tanto, el desarrollo de competencia en los estudiantes se tiene que efectuar mediante un ambiente preparado, rico en estímulos que impulsen una mediación inteligente y de calidad, así como la interacción docente-alumno.
Sin embargo, las habilidades que mencionamos anteriormente, me di cuenta que en la secundaria brindan más importancia al hablar, leer y escribir, dejando olvidado escuchar. Posteriormente, los docentes pueden expresar estrategias para leer y escribir como:  la práctica de la lectura al leer un texto, indicaciones e incluso ayudan a que el alumno obtenga un libro cada semana para que ellos a través de la lectura detecten sus gustos y disgustos, desarrollando una capacidad para un constante proceso cognoscitivo que requiere de un esfuerzo para obtener un placer, interés y motivación, además de  un proceso de búsqueda, creación y transmisión del conocimiento sobre un análisis crítico del entorno.
Por otro lado, la escritura cuando la practican en el aula nos podemos dar cuenta al realizar ensayos, resúmenes y notas como actividades, pero al observar cada libreta algunos alumnos tenían inconcluso los trabajos, además de que escriben con abreviaturas y no tenían sentido los textos. Por lo tanto, el docente debe de ver las problemáticas, es importante que el alumno interprete y produzca diversos textos para responder a las demandas de la vida social, de tal manera que a través de diversas actividades se motiven a escribir,  adquieran y practiquen esta actividad de manera autónoma.
Por último, hablar se utiliza en todo momento ya que el alumno expresa sus ideas, sentimientos y conocimientos, con sus pares y docentes. Al observar las participaciones de los alumnos me  percate de que dentro del salón y frente a un docente, el lenguaje de los estudiantes era neutro. El lenguaje empleado  era respetuoso y contribuían a lo que preguntaba. Sin embargo, los alumnos al participar ayudaban a que otros compañeros tuvieran el entusiasmo de dar a conocer sus ideas, su expresión era buena y aunque hubo algunos estudiantes que mostraban timidez al hablar y otros que no querían hablar por desinterés pero guardaban respeto a los demás. Por otro lado, al salir del salón los alumnos mostraban otra actitud al hablar, entre los amigos decían palabras  altisonantes, no se tenían ningún respeto en cuanto a género.
Desafortunadamente, la mayoría de los jóvenes de secundaria tienen una  dificultad en el empleo  de  la  lengua  oral  y  escrita,  lo que  es  evidente  cuando los alumnos presentan trabajos por escrito, pues sus textos no son claros ni coherentes. Por lo que, la lectura se refiere nos podemos dar cuenta que alumno no lee por la carencia de vocabulario, imaginación y creatividad. Es decir, la expresión oral  presenta una escasa competencia comunicativa, quizás esto se deba a que la enseñanza de la lengua ha llevado a la excesiva formalización y a la pérdida del sentido comunicativo.
Actualmente, la secundaria no práctica la habilidad de escuchar, esto significa que el alumno permanece sentado en el aula poniendo atención al docente. Sin embargo, al observar las libretas me di cuenta que no realizan apuntes como mapas conceptuales o mentales y tienen graves problemas de ortografía. En consecuencia, la maestra tiene la obligación de ayudar al alumno a fomentar hábitos para redactar pero no lo hace y los alumnos no tienen ni la motivación ni el interés por mejorar.
Finalmente, los resultados que arrojaron la indagación, me llevan a la conclusión que la educación secundaria, pasa por un descontrol en la adaptación de las habilidades:la expresión oral, la escritura, la lectura y la audición de la expresión oral, las cuales permiten que el docente debe de generar más estrategias para conseguir que el educando se apropie de mayores herramientas necesarias para un desenvolvimiento en el contexto escolar.Por ello, considero que debemos de aunar esfuerzos tanto, padres, docentes y alumnos para mejorar a estudiantes que estén empapados de habilidades, aptitudes y aprendizajes para destacar dentro del ámbito académico que se integre a la sociedad y que cada vez más desarrolle un pensamiento crítico que permita abrirle las puertas a mejores oportunidades.
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“El desafío que debemos de enfrentar quienes estamos comprometidos con la institución escolar es combatir la discriminación desde el interior de la escuela; es aunar esfuerzos para alfabetizar a todos los alumnos, para asegurar que la lectura y la escritura como herramientas esenciales de progreso cognoscitivo y de crecimiento personal.” (Lerner, 2001)

Referencias bibliográficas
Ø  Van Dijk Teun A. (2000). “El discurso como estructura y proceso”. Barcelona, editorial Gedisa.
Ø  Lerner, Delia (2001).  “Leer y escribir en la escuela: lo real, lo posible y lo necesario.”
       México; FCE/SEP.

¿Cómo hacer que los adolescentes de secundaria se interesen por la lectura?

Durante, la educación básica se enseñan conceptos fundamentales como la lectura, considerada como camino hacia el conocimiento y la libertad, permitiendo una visión del mundo a través del pensamiento de otros. Por ello, la lectura implica una participación activa de la mente, contribuyendo al desarrollo de la imaginación, la creatividad, el enriquecimiento del vocabulario así como el incremento de la expresión oral y escrita, posteriormente, la secundaria  tiene como finalidad expresar conocimientos para ser enseñados y aprendidos, donde el alumno que obtenga lo aprendido pueda extrapolarlo en su vida diaria, adquiriendo la lectura como concepto fundamental. Uno de los objetivos de la institución educativa es orientar a crear un hábito por la lectura en la comunidad estudiantil, cuya utilización debe de ser necesaria para su vida personal, laboral y académica,  en consecuencia, los docentes deben ayudar a la formación de los alumnos, obteniendo un compromiso para conocer las dificultades de la alfabetización que existen en las escuelas, logrando alternativas para llegar a una solución del problema.
El aprendizaje que brinda la lectura se logra cuando el sujeto lector disfruta del contenido a través de la comprensión. Los padres fomentan el hábito de la lectura desde la infancia de sus hijos, logrando un entusiasmo por aprender a leer, pero cuando llegan a la adolescencia la pasión por conocer se ve perdida, las prioridades cambian, por lo tanto, los profesores de literatura apenas logran que lean aquello que el programa de estudios les indica. Posteriormente, la mejor manera de comenzar a leer con un adolescente en primer lugar es no temer a leerles en voz alta y hacer listas de libros sugeridos, pero sobre todo en escucharlos cuando hablan de sus intereses y búsquedas, en abrir espacios de discusión y permitir que se expresen libremente sobre las lecturas. Los grupos de lectura son un excelente ejercicio para detectar sus gustos y disgustos, desarrollando una capacidad para un constante proceso cognoscitivo que requiere de un esfuerzo para obtener un placer por realizar el acto  de leer, esto se relaciona con un proceso de búsqueda, creación y transmisión del conocimiento sobre un análisis crítico del entorno.
La escuela hace un ámbito propicio para que la lectura sea una práctica viva y vital, donde sea  un instrumento para  transformar el pensamiento, abriendo  las puertas de mundos posibles, inaugurando un camino que todos los alumnos pueden  recorrer para llegar a ser ciudadanos de una  cultura de lectores. Actualmente, la importancia que tiene el  docente en fomentar la lectura es muy importante, porque así los estudiantes  captan el interés y obtienen una motivación. En consecuencia, leer es una acción que permite interactuar con otros, creando un pensamiento sobre el mundo, formando la  habilidad de leer con la finalidad de crecer y enriquecer nuestro espíritu, así el libro será nuestro valioso amigo, este amigo puede ser una herramienta necesaria para soñar y enfrentar un sufrimiento.

Es por ello que la educación es un medio fundamental para adquirir y acrecentar la cultura, es un proceso siempre continuo que contribuye al desarrollo de las personas y al mejoramiento de la sociedad. Por tal motivo, uno de los objetivos centrales de la enseñanza en la escuela secundaria, es que los estudiantes se conviertan en lectores capaces y habituales, por ello, la práctica de la  lectura es un contenido permanente en el programa de Español de educación secundaria, aunque como todo docente aún no siendo de la asignatura de Español debe de fomentar la lectura a cada momento de la clase. También es importante señalar que muchos niños se aíslan de sus  compañeros por vergüenza a expresarse, generando  tensión y  frustración que afecta negativamente su desempeño escolar, por eso  considero necesario concientizar  a los  alumnos para que valoren el enorme poder que tiene el expresarse de manera correcta, desafortunadamente, el problema que afecta a la secundaria es que los alumnos y docentes no leen, es necesario que fomenten la lectura para que sean capaces de exponer sus ideas y reflexionen de diversos temas así fortalecerán contenidos vistos en el aula y fuera de ella.

Algunas veces, la mayoría de los jóvenes de secundaria tienen una  dificultad en el empleo  de  la  lengua  oral  y  escrita,  lo que  es  evidente  cuando los alumnos presentan trabajos por escrito, pues sus textos no son claros ni coherentes. Es decir, la expresión oral  presenta una escasa competencia comunicativa, quizás esto se deba a que la enseñanza de la lengua ha llevado a la excesiva formalización y a la pérdida del sentido comunicativo. Afortunadamente, enseñar a leer y escribir, hoy no es exactamente lo que se entendía en el pasado, en donde se realizaban prácticas de manera mecánica, como el demasiado uso del dictado, lo que hacía  que los alumnos rechazaran la práctica de la escritura. Los jóvenes deben de adquirir competencias comunicativas con las que puedan hacer uso de la escritura para planear y elaborar un discurso, interpretar y producir textos, para responder a las demandas de la vida social, de tal manera que a través de diversas actividades se motiven a escribir,  adquieran y practiquen esta actividad de manera autónoma. En consecuencia, esto puede realizarse si se práctica la lectura y pueden adquirir mayores saberes para expresar, intercambiar y defender ideas, participando en la construcción y organización  del pensamiento.

Durante, el proceso de aprendizaje, la lectura permite entrar en contacto con una gran cantidad de información y es a través de libros que se logra un proceso de intercambio social. Además, la acción de leer implica comprender para conocer, opinar, complementarvocalización, cuyo dominio es muy útil para mejorar la capacidad y el ritmo de la lectura. Por ello, los alumnos deben de encontrar en la lectura un sentido y un significado, para engrandecer su aprendizaje y valorar cada opinión que está redactada. Finalmente, leer es una acción del pensamiento y puede ser ejecutada con rapidez y eficacia, esto puede brindar una  gran ventaja para captar información de interés en los adolescentes.

En la actualidad, la secundaria pasa por una crisis lectora donde el alumno elude las grandes ventajas que contrae leer, como al obtener un sentido crítico, conocimientos y argumentos, estimulando el razonamiento y la imaginación. Literalmente, los libros satisfacen deseos de aprender y conocer, por lo tanto, la lectura ayuda al desarrollo de la lengua, mejorando la expresión oral y escrita. Además, amplia la capacidad de observación, atención y concentración. Aumentado, la práctica de la lectura genera en el adolescente un menor riesgo de un rezago escolar y con la ayuda del docente en las aulas permite que los alumnos puedan obtener de la lectura una herramienta necesaria para formar  criterios y puedan desarrollarse mejor ante la sociedad.

miércoles, 4 de enero de 2012

¿Qué problematicas genera la deserción de adolescentes en las secundarias?


La cultura no es atributo exclusivo de la burguesía. Los llamados “ignorantes” son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado el derecho de expresarse y por ello son sometidos a vivir en una “cultura del silencio”
Paulo Freire 

La deserción escolar, que enfrentan las secundarias es por el poco rendimiento  intelectual del alumno y por circunstancias como el medio cultural, social, económico, emocional y familiar. La familia, debe favorecer el desarrollo y la motivación de sus hijos, es la manera más eficaz de evitar futuras decepciones, por lo tanto, el fracaso escolar que obtiene el alumno,  abarca a padres y  profesores, debido que son los encargados de promover la superación de los alumnos. Sin embargo, la calidad educativa que ofrecen las escuelas no es suficiente, existen docentes que no son preparados y con falta de vocación para poder orientar a alumnos, de este modo no buscan estrategias para poder trabajar los planes y programas de estudios establecidos, en consecuencia el rezago escolar provoca altos índices de analfabetismo.
Los alumnos, que desertan en nivel de secundaria son menos competentes, afectando su nivel individual como social. Las personas cuando dejan de estudiar, no tienen una preparación, obteniendo una baja productividad en el trabajo, posteriormente, el problema de la deserción escolar tiene que ver con la ausencia total de calidad en la educación, no habiendo calidad en la enseñanza hay alumnos que desertan, puesto que la calidad implica la entrega del maestro, existiendo una buena comunicación entre el maestro y el alumno. La satisfacción que recibe el docente, es el esfuerzo que el alumno brinda, al conocer la grandeza potencial que hay en él y muchas otras características que se reflejan en sus habilidades y conocimientos.

Actualmente, los problemas que explican la deserción en la escuela secundaria pueden ser por razones económicas, problemas familiares, falta de interés, bajo rendimiento escolar y salud. Los principales sujetos que son afectados por  la deserción escolar son los adolescentes, ya que están en una etapa de su vida donde buscan su identidad y son influenciados por muchos factores como la sociedad, la familia y algunas problemáticas como: desintegración familiar, el desempleo, las adicciones, la falta de valores, embarazos prematuros y  dificultad económica. Durante, la adolescencia se producen conflictos que afectan el equilibrio familiar, entorno y escuela, siendo uno de los problemas más preocupantes la “deserción escolar”, este factor es muchas veces aceptado por las familias que viven en pobreza crónica o en el caso de padres ausentes, pero las instituciones deben de promover estrategias para impulsar el estudio y formar a mejores personas. Sin embargo, el adolescente que deserta de la escuela se incorpora al mundo laboral para poder satisfacer sus necesidades, posteriormente, los alumnos consiguen su adultez en el trabajo, sin vivir su etapa de adolescente obteniendo una ruptura del equilibrio en el entono familiar.

Los alumnos, cuando asisten a instituciones educativas son orientados a desarrollar habilidades, para incrementar su pensamiento y ser formados en valores. Durante, la adolescencia tienen la capacidad intelectual de razonar y tomar decisiones apoyando su competitividad,  por lo tanto, los educadores deben inculcar en él la motivación y la actitud ante el estudio, para poder lograr un hábito y lo desarrolle en el resto de su vida escolar. La exigencia que persuade la secundaria es fundamental para el esfuerzo escolar y obtenga una responsabilidad, de cierto modo  las actividades que realice obtendrán buenos resultados dependiendo el interés que dediquen.

La sociedad actual, ofrece al adolescente contenidos materialistas por encima de la transmisión de valores éticos, morales y humanísticos, lo que puede influir negativamente en su formación. Los estudiantes que asisten a la secundaria pueden considerar una perdida de tiempo asistir a ella, porque están en un fuerte desacuerdo con el mundo de los adultos, y reclaman el derecho a elaborar su propio sistema de vida, lleno de diversiones queriendo obtener una independencia para poder realizar actividades que favorezcan sus necesidades. Por ello, la relación que tienen los adolescentes con la sociedad incrementa una rebeldía al tener una insatisfacción por las normas establecidas, consecuentemente, los estudiantes sostienen una actitud de violencia  hacia la sociedad, a la que ellos describen como hipócrita y sin sentido.

Durante, la adolescencia se busca una identidad y madurez afectiva e intelectual. La sociedad plantea diversos factores que modifican la forma de pensar y de actuar buscando una identidad, dependiendo los diferentes contextos donde se desarrollan, como socio-históricos, culturales, políticos y económicos, por ello,  los alumnos cuando llegan a esta etapa de cambios tanto físicos como mentales, exploran diversas subculturas que existen en la sociedad, siendo agrupaciones que se conocen como “tribus urbanas”, a partir del hecho de que los grupos tienen las mismas características, pero se dividen en distintas partes de las ciudades. Las tribus urbanas, están  conformadas  por jóvenes, que se reúnen a partir de ciertas afinidades que pueden ser a modas, intereses, filosofía y lugares en común. Posteriormente, las pandillas están denominadas por el estilo en música, vestimenta y defienden sus ideales, objetivos e incluso sus territorios, esto provoca que los adolescentes pierdan un interés por la escuela y se dediquen a realizar otras actividades.

También, la deserción escolar que se presenta en las secundarias es por la poca autoridad que reflejan docentes y directivos. Sin embargo, los estudiantes cuando ingresan a estás instituciones se encuentran con diversos problemas como la violencia escolar, específicamente el maltrato e intimidación, llamado como  “bullyng”, se manifiesta en alumnos de los tres grupos. Es decir, la persona que intimida, causa un daño físico y/o emocional, que se manifiesta con un descenso en la autoestima, estados de ansiedad e incluso depresión, dificultando su integración en el medio escolar y el desarrollo normal del aprendizaje. Entonces,  el alumno que ejerce el maltrato aprende que por medio de la violencia puede llegar a lograr sus metas, tomando decisiones impulsivas y poco asertivas, en consecuencia, el acoso escolar es una especie de tortura,  en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio y con la complicidad de otros compañeros provocando que los alumnos se sientan temerosos y dejen de asistir a la escuela.

El principal objetivo de la educación, es que los alumnos aprendan conocimientos que engrandezcan capacidades físicas e intelectuales, habilidades, destrezas, técnicas de estudio y formas de comportamiento. Por ello, los docentes, deben de inculcar nuevas estrategias que permitan al estudiante interesarse con la finalidad de realizar trabajos productivos y colaborativos donde todos los estudiantes interactúen y conozcan diferentes ritmos de aprendizaje. Para lograrlo, es necesario propiciar un ambiente adecuado dentro del aula, donde los estudiantes puedan desarrollar diferentes papeles que optimicen su aprendizaje. El trato que reciba el alumno es fundamental para establecer relaciones más igualitarias entre maestro y alumno, favoreciendo la confianza, la responsabilidad, el respeto  y la motivación, de esta forma los estudiantes tendrán el gusto por asistir a la escuela, logrando incrementar el rendimiento escolar y posteriormente evitar la reprobación ya que es la causa interna más influyente, por tal motivo el alumno se siente avergonzado y no quiere asistir por temor a la burla de los compañeros, puede ser un resultado de problemas familiares, económicos y sociales, lleva estrecha relación con la deserción en la secundaria.


Actualmente, la deserción escolar, es un problema muy complejo y de gran trascendencia, ya que de alguna u otra manera frena el desarrollo de la sociedad. Es necesario realizar un trabajo conjugado, tanto maestros, padres, alumnos y sociedad para poder erradicar el problema. Por ello, los maestros deben realizar una labor con amor, dedicación y paciencia, debemos encontrar formas de llevar la clase de una manera dinámica, interesarnos realmente por los alumnos, motivarlos, resaltar sus virtudes y fortalecer sus debilidades. La influencia que ejerzamos sobre nuestros alumnos puede ser determinante para su futuro.